lunes, 18 de abril de 2011





¡UVE!  

Es increíble como con una sola palabra podíamos hacer parar el tiempo siempre que queríamos. Decir eso era nuestra salvación en todos los juegos. Divertirnos, pasarlo bien, y disfrutar, eso era lo único que queríamos hacer.

A lo único que teníamos miedo era al hombre del saco. Aparte de eso, la única preocupación que podíamos tener era que nuestros padres no nos compraran los juguetes que queriamos. Pero cuando nos los compraban éramos las personitas más felices del mundo. Con un simple cochecito o un muñeco nos sentíamos enormemente ricos.

Esta es la etapa más bonita de la vida. Una etapa sin preocupaciones, una etapa muy inocente y llena de ilusión por ir descubriendo cosas nuevas. Cuando aprendiamos a sumar, a leer, o incluso a cortar nosotros solitos con cuchillo y tenedor... era como si pudiésemos dominar el mundo con cada cosa que ibamos aprendiendo. Ibamos a los yayos, a los tios, etc. y les decíamos: ¡Mira lo que se hacer!

De pequeños queríamos crecer para ser mayores y hacer cosas de mayores ¿En qué estaríamos pensando?
A medida que fuimos creciéndo e ibamos teniendo más responsabilidades de niño/a mayor nos sentíamos más realizados, nos sentíamos grandes. Como la primera vez que en el cole escribimos con bolis y no con lápices, o cuando ya no teníamos que llevar bata.

Aunque la infancia solo se pasa una vez, siempre llevaremos dentro de nosotros al niño que un dia fuimos, y el cual nos hizo pasar momentos muy alegres, divertidos, inocentes, cariñosos... Y estoy seguro que nadie olvidará nunca a sus amigos de la infancia, ni siquiera si ya no tiene contacto con ellos. Eso es algo que nunca se olvida. Esos amigos perduran por siempre en nuestro recuerdo.

Ahora sólo podemos vivir la infancia desde los recuerdos y reviviéndola gracias a nuestros pequeños de la familia. Nosotros somos los que tenemos que asegurarnos de que ellos pasen esta etapa igual de bien que nosotros la pasamos entonces.

El porqué del tema de hoy:  haciéndo limpieza me he encontrado unas notas escolares de P-4, cuando tenía 3 ó 4 años, y me ha dado por pensar :)

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